¿Qué salió mal? Un repaso por 12 años de kirchnerismo

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Independientemente de los gustos políticos, la intención de este informe es realizar un breve análisis de los motivos por los cuales el modelo propuesto por Nestor Kirchner y Cristina Fernández fracasó a largo plazo. Aclaro esto último porque entiendo que la finalidad buscada a corto plazo tuvo éxito, tal y como lo pensaría John Maynard Keynes, el filosofo económico sobre el que aquéllos basaron su plan.

Para adentrarnos en éste análisis debemos también dejar de lado las cuestiones atinentes a la corrupción, sólo voy a mirar números y a través de ellos tratar de interpretar que se hizo mal, o que faltó hacer, para que luego de 12 años de casi sostenido crecimiento hoy estemos con una crisis económica cercana a la de 2001, y aclaro lo de cercana porque nunca podría ser igual a ella.

Empecemos. Quiero destacar que creo que el modelo aplicado por el kirchnerismo, y cuando hablo de modelo me refiero estrictamente a lo económico, tuvo buenas intenciones y, como destaqué arriba, funcionó a corto plazo. Estábamos en un pozo, no quedan dudas de ello, y Nestor Kirchner logró sacarnos satisfactoriamente. Ahora bien, no puede soslayarse que muchas de las cosas que se hicieron en los años de su gobierno -y en los posteriores- tuvieron repercusiones extremadamente negativas para la economía de hoy, es decir, para el mediano/largo plazo si nos ubicásemos en aquéllos tiempos. Al parecer, y por lo que yo supongo, esa era la idea: agotar todo para lograr gobiernos “exitosos” y “dejarle el muerto” al que siguiera. No se, es meramente una suposición, pero viendo el panorama en retrospectiva me parece bastante verosímil.

Ahora bien, la teoría, que pretendo demostrar mediante esta recopilación de datos, es que nunca tuvieron en cuenta los recursos con los que contaban y que, aún peor, nunca pensaron en lo que podría pasar en el futuro. Veamos.

Un aspecto muy positivo de los 12 años kirchneristas fue el aumento casi exponencial del PBI.

Fuente: Ministerio de Economía
Esto generó un crecimiento de la economía que no debe dejarse de lado, porque es uno de los indicadores más importantes respecto del repunte que tuvo el país luego del 2001. Sin dudas punto a favor para el kirchnerismo.
¿Cómo se llegó a ello? Gran parte tuvo que ver el campo y el contexto internacional en el que se vio inmerso, con un aumento interesante de los precios de las materias primas.
Fuente: Banco Central
Al ser un país eminentemente exportador de materias primas, los aumentos de sus precios internacionales nos favorecieron directamente, y el Estado recaudó más gracias a las retenciones y otros tributos indirectos. Esto está bien, es algo positivo y destacable, pero ahora viene la parte negativa.
Resulta que el modelo económico aplicado se basaba en el aumento del gasto público, en un agrandamiento del Estado para poder alcanzar a los que menos recursos tenían. Nuevamente algo loable, pero aparentemente no se pensó en lo que ese Estado “MEGALÓMANO” podía llegar a causar años más tarde. Y es que, como se verá a continuación, el gasto público se incrementó muy por encima de lo que lo fueron haciendo los recursos con los que iba contando el Estado para hacerle frente.
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Fuente: Presupuestos anuales y Oficina Nacional de Presupuesto del MECON. http://www.mecon.gov.ar/onp/html/ejectexto/
Aquí se visualizan claramente las diferencias entre los estimados presupuestados y lo que ocurrió realmente con los gastos y los recursos. Los primeros crecieron continuadamente y a un ritmo importante con relación al PBI, los segundos no tanto, inclusive teniendo estancamientos y retracciones.
Este gráfico habla por si sólo, el país en estos últimos 12 años nunca tuvo los recursos necesarios para hacer frente al crecimiento desmedido del gasto. Obviamente, en su transcurso, con los recursos que ya se poseían, el gasto se incrementó notablemente y ello redundó en aspectos positivos para la gente, pero lo que no dijeron -y la gente nunca quiso averiguar- es que ese dinero que salía no ingresaba en la misma cuantía y que, evidentemente, eso generaría un problema a futuro.
La economía de un país no tiene aspectos demasiado distintos a los que podría tener una economía casera o de una empresa. Es sencillo: hay dinero que entra y dinero que sale, y no podes sostenerte mucho tiempo en pie si lo que entra es menos que lo que sale.
Así, más allá de que nuestro PBI haya crecido mucho, el porcentaje de gasto con relación al mismo aumentó más que los recursos respecto de él.
Fuente: Oficina Nacional de Presupuesto del MECON. http://www.mecon.gov.ar/onp/html/ejectexto/

Es alarmante ver como creció el déficit con relación al PBI, porque ello significa que con el paso de los años ibamos gastando cada vez más dinero del que nos entraba. Era imposible no vaticinar el desenlace que nos toca vivir por estos días.

Ese desfase entre gastos y recursos fue afrontado aumentando la masa monetaria, es decir, emitiendo billetes.

Fuente: Banco Central

Pero claro, este crecimiento alocado de la base monetaria iba a generar graves problemas inflacionarios, ya que al emitir billetes sin control bajas el “precio” de los billetes existentes en circulación, o lo que es lo mismo, aumentas el costo de los bienes y servicios que podes adquirir con esos billetes. En definitiva lo que haces es poner un parche a la economía, el que inexorablemente se saldrá en algún momento y hará que todo explote. Bueno, eso pasó.

Encima, esta emisión monetaria sin control y la falta de recursos para hacer frente a los gastos generados provocó que el Estado se viera obligado a usar las reservas del Banco Central, no sólo por una cuestión de necesidad financiera sino porque la misma emisión, al depreciar el valor del peso argentino, genera en la gente el típico miedo de la pérdida de poder adquisitivo, que la mueve a refugiarse en moneda extranjera. Ello “obligó” a nuestro ex ministro de economía a construir un “cepo” cambiario para evitar la salida descontrolada de dólares, que como vemos igual ocurrió en gran medida a partir de 2010.

Fuente: Banco Central

La fuga de divisas por la emisión descontrolada, el miedo a la debacle y a otro corralito financiero, y la falta de recursos hizo que la macroeconomía del Estado colapsara. No había que ser un genio para darse cuenta, saltaba a la vista, pero los que nos gobernaron los últimos 12 años lo ignoraron, o lo omitieron -que sería algo infinitamente peor-. Estas cosas pasan cuando los gobiernos piensan sólo en el corto plazo, en su beneficio y no en el del pueblo realmente.
Ojo, destaqué que se lograron cosas positivas, inclusive cosas que aquí no están puestas en números como la reducción de la deuda externa o la asignación universal por hijo en materia de política social, pero no puedo apreciar un saldo positivo francamente. Se que algunos opinarán que “…aunque sea tuvimos algunos años de prosperidad…”, pero esa justificación es la misma que te daban los que se beneficiaron con las políticas económicas descabelladas de la década del 90′. Recuerdo con bastante claridad que muchos estaban contentos con la paridad del peso con el dólar, y creo que casi ninguno se puso a pensar si eso era sostenible o no en el tiempo.

El kirchnerismo tuvo buenas intenciones, al menos en el corto plazo, pero no entendió que un país se gobierna pensando también en el futuro. No podes “quemarte” los recursos para estar bien un par de años sin pensar en lo que vendrá, y aquí viene mi crítica a los que siguen pensando que ese modelo era el correcto: apliquen estos lineamientos a las economías de sus casas, si logran hacer que funcione pasenme la receta así todos nos hacemos ricos.

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